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Tal y como vimos en una entrada anterior, la depresión es un estado de tristeza profunda, que afecta e interfiere la vida de la persona; alterando parte de su mundo, de su forma de funcionar y de interactuar con todo lo que le rodea. La depresión se acompaña de alteraciones a distintos niveles (emocional, físico y cognitivo), que genera en la persona importante malestar.

Aquí recogemos algunos de los síntomas que pueden estar presentes en la depresión:

Síntomas anímicos: Destaca principalmente una marcada tristeza, abatimiento, desesperanza e infelicidad. Las emociones positivas se reducen. La persona se ve incapaz de disfrutar de las cosas normales de la vida, ya no disfruta con aquello que antes le satisfacía. Pueden aparecer también, estados de irritabilidad, sensación de vacío y nerviosismo. En casos graves, se llega
a producir un bloqueo emocional, donde la persona afirma ser “incapaz de tener ningún sentimiento” o ser “incapaz de llorar”.

Síntomas motivacionales y conductuales: Caracterizados por un estado general de inhibición, donde la apatía (desinterés, falta de motivación y entusiasmo), hacen que cosas cotidianas, como levantarse de la cama, ducharse, vestirse y salir a la calle, supongan un gran esfuerzo; llevando a la persona al abandono de las mismas. En formas más graves, podemos encontrar un enlentecimiento de respuestas; por ejemplo a nivel motor, donde la persona se mueve mucho más lentamente, y incluso el habla y el gesto se ralentizan.

Síntomas cognitivos: el rendimiento de funciones mentales como la memoria, atención y capacidad de concentración, puede verse resentido. Se incrementan los despistes frecuentes, el rendimiento en tareas cotidianas se ve reducido, donde la lectura por ejemplo, supone mayor esfuerzo, siendo necesario releer varias veces un texto para comprender qué se está leyendo.
Por otro lado, aparecen también alteraciones en el contenido del pensamiento; es decir, nuestra forma de pensar cambia, la percepción de uno mismo se torna más negativa, siendo más crítico consigo mismo, emergen sentimientos de culpa y disminuye la autoestima.

Síntomas físicos: la irregularidad en el sueño es una de las alteraciones más frecuentes en estos casos; problemas para conciliar el sueño, mantenerlo, sueños irregulares y angustiosos, pesadillas… El hecho de no poder dormir durante la noche, puede hacer que la persona llegue a experimentar hipersonmia (exceso de sueño), sobre todo durante el día. Otros síntomas comunes son; la fatiga, pérdida de apetito acompañado de pérdida de peso y disminución de la actividad y deseo sexuales. También pueden aparecer molestias físicas del tipo; dolores diversos de cabeza o espalda, náuseas, malestar estomacal, visión borrosa etc.

 

Estos son algunos de los síntomas con los que nos podemos encontrar, cuando una persona se encuentra en un estado depresivo. Es importante saber que no tiene porqué darse todos y cada uno de ellos; pueden ir apareciendo de forma progresiva, o no darse siquiera. Lo que debemos tener presente es que la suma de varios de estos síntomas, configuran un cuadro que genera importante malestar en la persona; y que sin embargo, al igual que fueron a pareciendo, pueden ir desapareciendo con motivación y ayuda.

2 Comments on this article

  • Gene 1 enero, 2018

    Necesito ayuda por que estoy pasando por un proceso de separacion cambio de pais …fui a los medicos por que todo dolor que me daba pensaba que era una enfermedad mala al extremo de llegar al hospital..y hacerme estudios y salir todo bien el dolor de espalda no se me quita al menos que distraiga mi mente en otra cosa necesito ayuda

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    • Mónica Pinzón 3 enero, 2018

      Hola Gene,
      En efecto, todo proceso de separación, de cambio de país, es doloroso. Supone alejarnos de lo que conocemos, dejar atrás muchos recuerdos. Quizás nos sintamos solos y extraños en un país que no es el nuestro. Son muchas las emociones que podemos sentir en un momento así, emociones que nos desbordan y que aveces nos generan malestar. A veces ese malestar se refleja también en nuestro estado físico. No es que estemos enfermos, sino que el cómo nos sentimos a nivel emocional, afecta a cómo nos sentimos a nivel físico; por eso es importante tratar nuestras emociones. No dudes en ponerte en contacto con nosotras si necesitas más información y hablar más en profundidad.
      Puedes hacerlo a través de cualquiera de estos medios:
      Arantxa Fortón Moix: 634505368 // arantxa.forton@ecos-espaideconsulta.com
      Mónica Pinzón Iriarte:634530820 // monica.pinzon@ecos-espaideconsulta.com

      Un saludo

      Responde

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